“Vivamos la milicia del cristianismo con buen humor

de guerrillero, no con hosquedad de guarnición sitiada”.

Nicolás Gómez Dávila

domingo, 29 de diciembre de 2013

Cartas de un demonio a otro – Padre Castellani




Maestro Mandinga a Juancho Mengue 

Querido sobrino y sujeto:

Has recibido mi traslado y nombramiento. Hemos recibido la noticia de tu fracaso con tu paciente el Pe­riodista, que nos ha dado disgustos y pasmo. No por tu informe su­mamente deficiente y recortado, sino por el Pateta, que mandó un informe completo de "conversión a su fe de la primera Comunión", que disgustó grandemente a Nuestro Padre de Abajo. Por supuesto que tendrás el castigo prescripto por nuestras reglas infernales; pero no ahora mismo, pues Nuestro Padre de Abajo decidió suspenderlo por ahora por la gran importancia que él asigna a tu Pa­ciente y al periodismo en general; y ha prometido suprimirlo si ob­tienes dos victorias, cosa que no pega con su falta de benignidad por cierto. El dato de que la conversión la hizo el párroco Meterete Turulato (que Nuestro Padre llama San Nadie) nos ha estremecido pues ese es el peor enemigo que tenemos en esa región del Argento. No la pone Pateta como dato cierto, lo mismo que el noviaz­go con la uruguaya Madreselva López y López, que él califica de muy muy católica y que debemos buscar en nuestro archivo, porque nos suena el nombre. Menos mal que a pesar de su conversión subsiste su enemistad con el Comisario Barroso; según parece.

A las preguntas contestaré si acaso en mi próxima. ¿A quién se le ocurre poner al fin de un informe infeliz y manco unas cuan­tas preguntas necias?

Cordialmente. Mandinga



Otra carta de Maestro Mandinga a Mengue 

Te llamo " sobrino" (o sea Sobrinosujeto) porque sencillamen­te ese es nuestro parentesco espiritual. Sabrás que el Badulaque Tomás de Aquino enseñó que entre los ángeles hay algo como parentesco, pues siendo así que los superiores tienen por misión "ilu­minar" a los que tienen debajo, vienen a ser como padres de ellos; pues la fusión de nociones intuitivas viene a sernos como un engendrar, dado que las ideas angélicas son nuestra vida. Nosotros dejamos de ser ángeles, pero no de ser espíritus. Claro que esa ca­dena de iluminaciones (que los Híbridos llamarían generaciones) procede en definitiva del enemigo Innominable Padre; pero noso­tros nos hemos alzado con ellas y somos independientes. En los ángeles una iluminación es definitiva; en nosotros debe renovarse a tiempos, pues nuestra sustancia quedó debilitada con la Caída, que no fue caída sino independencia de los dos Innominables. Pues bien, yo que te he iluminado la última vez prefiero llamarme "Tío" y no "Padre"; porque aborrezco esa denominación.
La pregunta acerca de lo que los Híbridos llaman "Eucaristía" es necia. La otra acerca los mismos "Híbridos" o sea Humanos ya deberías saberla: después de nuestra Caída, el Innominable Padre decidió crear de nuevo; pero ángeles no, sino una mezcolanza de espíritu y carne; o sea de animales con viento adentro, a los cuales quiso favorecer y le fallaron peor que nosotros. Pero el Innomina­ble es sumamente testarudo y quiso crearlos de nuevo, a lo cual llamó "Redención", ocurrencia que con nosotros no tuvo. ¿Y cómo efectuó esa nueva creación? No adivinarás nunca lo estrafalario del arbitrio. ¡Mandó a la tierra al Innominable Hijo y lo hizo Híbrido; sin que dejase de ser lo que era antes (según dijo él) cosa que ni creemos ni dejamos de creer! De modo que ahora el Innominable Chico subsiste pegado a un híbrido, para escarnio nuestro, sus­tancialmente; o hipostáticamente como dicen esos bicharracos que se llaman " Teólogos".
¿Cómo me pongo a contestar tus preguntas ociosas, después de tu papelón? Porque me dice Pateta en una breve nota que estás trabajando como un tigre en la recaída de tu periodista y que por lo pronto no lo han extrañado de su Don Nadie. Bien, adelante con los faroles.

Con intenso afecto (maligno). Mandinga

P. D. Mandar datos completos sobre la Madreselva López y López.



Carta de Mengue a Mandinga 

No querido tío: No creo en sus zalamerías.

He quedado dolorido y pasmado de sus dos últimas. Me extraña hayan llevado tan a mal mi "fracaso", sabiendo que las conversiones del Innominable son sin aviso ni señal. Como si yo tuviera la culpa; y ya me anuncian castigos y todo. Mi paciente viajó con un "Dellos" y después se largó a hacer una confesión general y a leer Catecismos y cosas así, antes que yo me enterara; y no crea Ud. Pateta sea tan vivo, él lo supo por casualidad.
Nosotros sabemos que una recaída después de una "conver­sión" desas, los deja mucho más en nuestras manos, incluso se dice que les entran siete diablos peores que el primero (metáfora por supuesto). Pues estoy trabajando extrenuamente en eso, en la recaída; incluso he obtenido algún resultado, pero no quiero decirle ahora.
Católico o no católico un periodista es siempre periodista. El periodismo se contrae, como una peste; e "imprime carácter", co­mo dicen.
Este zanguango no sólo sigue en su maldecido oficio, pero lo han hecho Jefe de Redactores. Como se descuide es mío. Lo tentaré de soberbia y de anticlericalismo del que antes adoleció.
En vez de andar con recriminaciones estúpidas, lo que deben hacer es mandarme urgentes y precisas "informaciones", todo lo que se puede hallar acerca de Madreselva López, el Ello de la Parroquia Valeria, que creo es el que llaman San Nadie y el Comisario-Periodista Barroso.

Su súbdito que no lo puede tragar. Doctor Mengue



Mastromandinga a Mengue 

Sobrino malcriado:

Está bien que nos indiques los tres nombres. Que ibas a dejar de lado los otros seis que te han designado, lo suponíamos dada tu infernal cachaza. Paso a mandarte como debo la información que hay en el Archivo Infernal.

Que tu paciente se haya reconciliado con el Comisario Barroso, se haya abrazado, dado la mano, etcétera, nos tiene sin cuidado. De parte de tu paciente será sincera la cosa, de parte del otro, no: es de los nuestros. Pincha al tuyo que se amigue más y más, así la próxima ruptura será más tremenda; porque amigo reconciliado enemigo redoblado. Tu amigo ingenuo pensará lo que quiera, pero el otro no se va a dar: es envidioso, y sabes que la envidia es el "vicio nuestro" o sea nuestra cualidad anímica sobresaliente. Lo que envidia es esa bagatela que llaman "escribir bien", en la que sobresale el tuyo y el otro nunca ha llegado a adquirir. Es verdad que es Comisario efectivo y le han dado licencia para escribir en el Gran Diario las noticias de policía. Es súbdito nuestro probado.
De la Madreselva esperamos informes de Rosario y Río Grande. Que se haya puesto de novia con el periodista nos parece ni fu ni fa: ya nos arreglaremos para enrranciar eso. Pateta la da como muy muy católica o sea santulona; pero Botero desconfía y nos telegrafía: "¡ojo!". Dentro de poco sabremos.
El Párroco de Santa Valeria, San Nadie, es de cuidado. Cuída­te ver de desapartar de él a tu paciente, pero con él no te metas, peligras un revolcón. Puede mucho. Tiene lo que los santulones lla­man santidad, un asunto muy oscuro de que te escribiré otro día, es una aproximación del Innominable con algunos mortales de un favoritismo asqueroso. Que ama a los Híbridos no se puede negar —a su manera— y al que se abre y entrega comienza a hacerle privilegios, es decir, los dones que nos quitó a nosotros, con manifies­ta injusticia. Ese es uno dellos, San Nadie, que Nuestro Padre de Abajo se ha reservado a su acción, como por lo demás todo el conjunto de la mandria que fundó el Innominable Chico, y llamamos en nuestro lenguaje, la Santa Madresoltera Iglesia.
Por ahora nada más, otra vez te haré el retrato de San Nadie, que como te digo es coto de Nuestro Padre de Abajo, quien para empezar usará contra él de la calumnia. Tú ni te aproximes siquiera: es fuego.

Tuyo como siempre malamente



Castromandinga a Mengue Cojuelo 

El hecho de que Nuestro Padre de Abajo te haya concentrado en tu Periodista, e incluso te haya dispensado por ahora de tus otros seis, viene del concepto que tiene de la importancia del periodismo.
Tu Periodista escribió cuando era (como él decía) "agnóstico" que el periodismo era "el Cuarto Poder del Estado, el Vehículo de la Democracia y, después de la invención de la imprenta, la Magna Conquista del Espíritu Moderno". ¡Excelente! Son los tres estribillos que hemos creado nosotros, y que conviene propagar, repetir y vigorizar sin pausa. ¡La Libertad de Prensa! No la desprecies, es el gran comodín.
En realidad, y aquí
entre nosotros, el periodismo es la Dictadu­ra del Anonimato y la Patente del Sofista. Por ejemplo, supongamos que hoy mismo, un cagatinta anónimo (que puede ser un mestrescuela o un pistolero) escribe en su Diario Grande que a nuestro enemigo San Nadie la Mitra (o sea el Obispo) lo ha suspendido "a divinis" por un delito X; que es justamente lo que está prepa­rando contra dél Nuestro Padre de Abajo. Dicho y hecho: hoy salió la noticia, mañana de mañanita cien mil, quinientos mil o un millón de Híbridos se han tragado el "notición". Es una falsedad; pero ¿cómo la rectificará Don Nadie o la misma Mitra? No tienen medios. Mentid que algo queda —ahora queda más que algo. Puede desmentirlo la Buena Prensa, es decir, los míseros periodicuchos de los santulones: "¡Qué mala es la buena prensa!" dice nuestro amigo Pateta. No hay desmentido posible, si el mismo Gran Diario no lo produce; y nuestro Gran Diario tiene a gala el aforismo: "el Gran Diario no se desmiente nunca".
Puse un ejemplo ruidoso; pero el influjo del periodismo en favor nuestro es mucho mayor y más fundamental; la mentira tiene patas cortas, pero la "información" tiene zancos y motocicleta. Abre el ejemplar de hoy del Diario Grande y verás una lluvia de noticias del Vietnam, del Sinaí, de Catanga, de Etiopía, de Sudáfrica y qué no; también de Inglaterra, la Usa y Francia, por supuesto; pero no más que "noticias" o sea "hechos" volanderos y efímeros, y aun falsos muchas veces. Cierto, hay notas-corresponsalías de especialistas explicando los hechos y conectándolos con la Histo­ria, mas ¿qué diablos deja todo eso en la mente de los híbridos, sino confusión, ligereza, dispersión, pérdida de tiempo, trivialidad y casquivanería? ¿Qué relación tiene todo esto que aprende o desa­prende, no digo con su negocio esencial de la salvación eterna, sino con la tarea inevitable de ganarse el pan? Es devaneo. Con el periodismo hemos eliminado del mundo el sentido común.
Me dirás que estoy repitiendo lo que ya has leído "ad nauseam" en Menéndez Pelayo, Donoso Cortés, Kírkegor y otros pe­dantes aburridos... Verdad es que en el siglo pasado una cantidad de santulones de talento percibieron y denunciaron la verdadera naturaleza de la Prensa Diaria. Pero su realización ha superado con mucho sus previsiones, gracias a nosotros. Triunfantes somos en ese campo.
Lo gracioso es que el extraño danés Kírkegord (escribo su nombre como se pronuncia) fue el que lanzó los peores venablos contra el periodismo; y al fin de su vida ¡se volvió periodista! Una de sus paradojas es muy traída y llevada, a saber: "Si yo tuviera un hijo y una hija y mi hijo se volviera periodista y mi hija prostituta, si algún día vinieran a llamar a mi puerta arrepentidos, a mi hija le abriría, a mi hijo, no". Y tiempo más tarde, después de haber orado y meditado muchísimo, fundó un periódico "El Instante", escrito todo por él mismo, que le costó o le acortó la vida, un verdadero volcán contra la Iglesia Oficial Luterana y sus Pastores. Para noso­tros dichosa inconsecuencia, porque esa dichosa
explosión de un genio deshizo el luteranismo de Dinamarca, sin sustituirlo por el ca­tolicismo. Los hombres caminan y nosotros los guiamos.
Otro caso menor fue el de Balmes: que en su juventud denun­ció la inminente corrupción de la Prensa, y en su edad prematura (a la madura no llegó) fundó tres periódicos ¡políticos!
De modo que en realidad de verdad, las loas que hace tu pa­ciente del periodismo, en nuestra época, por obra nuestra se han vuelto verdad; es realmente el Cuarto Poder, porque en los Estados a la vez débiles y tiránicos de hoy día y en la conciencia amoral y cómplice de sus gobernantes, los periódicos mandan; es realmente el aliento de lo que llaman sofísticamente "democracia" o sea la de­mocacaracia es realmente el mayor invento de la modernidad triunfante, en favor nuestro.
A otra cosa: tu informe trasunta abatimiento; un poco al menos. Aunque sea un afecto tan propio nuestro, no te dejes dominar. Recita cada noche la oración al Señor de Abajo que debes saber de memoria pues yo te la he mandado. 



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