“Vivamos la milicia del cristianismo con buen humor

de guerrillero, no con hosquedad de guarnición sitiada”.

Nicolás Gómez Dávila

martes, 22 de diciembre de 2015

El cura radial Ceriani se descubre a sí mismo




El Jefe de la secta radial donde se encuentra la última resistencia y la verdadera Iglesia sin mancha, acaba de ocuparse –tardíamente y quizás a pedido de algún preocupado radioceriánico- de los tres CE de Mons. Williamson sobre el Novus Ordo, que levantaron cierta polvareda en distintos círculos de resistentes:



Ceriani da como siempre infinitos rodeos (la torsión serpentina), enreda bastante y finalmente termina coincidiendo en lo esencial con Mons. Williamson, en contraste con muchos que afirmaron que no podía haber milagros en el Novus Ordo.

Ceriani no niega la posibilidad de milagros en el Novus Ordo. Y en eso está acertado.

Pero lo interesante es que dice que Mons. W. debe probar que Bergoglio es obispo católico (es decir, válidamente ordenado), sin embargo Ceriani no prueba que Bergoglio no lo sea.

Dice que Mons. W. no prueba que haya misas válidas en el Novus Ordo, pero Ceriani no prueba que todas las misas Novus Ordo sean inválidas.

Coincide con Mons. Williamson, desde luego, y con todo católico de la Tradición, en la nocividad de las misas Novus Ordo, aunque él duda de que sean “Misas”. Por cierto, Mons. Lefebvre la llamó “Misa Nueva”, hasta en el título de un libro…Pero ese es otro tema.

Quizás lo más interesante y que haya motivado su último artículo lo encontramos al final, el mismo P. Ceriani lo destaca así:

“Lo que sigue, ya prometido más arriba, es de antología: aislamiento conducente a un espíritu sectario y aún farisaico, desconectado de la realidad…”

Colocamos a continuación entera la frase de Mons. Williamson porque nos parece que da la clave y el sentido o motivo que lo llevó a escribir tales CE:

“Por consiguiente, el NOM y la Iglesia Novus Ordo como un todo son peligrosos para la fe, y los católicos que han adherido a la Tradición para evitar el peligro están en lo correcto. Pero como han tenido que poner distancia entre ellos y la corriente principal de la Iglesia, se han expuesto al peligro opuesto de un aislamiento conducente a un espíritu sectario y hasta farisaico, desconectado de la realidad”.

Esta frase hizo mucho ruido en la cabeza del cura Ceriani, y no puede ser dirigida solamente a él, sino a algunos otros que han caído en ese espíritu sectario, como un Méramo chico que salió ahora a despotricar meramianamente en un sermón repitiendo y sin esgrimir un buen razonamiento, entre otras cosas, lo mismo que algunos curas de la Neo-FSSPX, esto es, que “no debe leerse Non Possumus” (¡!). Ceriani –que no puede disimular su ofuscación- intenta “embarrar la cancha” colocando una frase de Francisco contra los fariseos, para que el lector asocie a este último con Mons. Williamson, pero es un método banal. Y el último recurso es afirmar “¡Claro! ¡Claro! Todavía queda algo de católico en el Novus Ordo…”. Mons. Lefebvre le respondería con estas palabras: Para juzgar de la falta subjetiva de quienes celebran la nueva Misa y de quienes asisten a ella, debemos aplicar la regla del discernimiento de espíritus según las directivas de la teología moral y pastoral. Debemos obrar siempre como médicos de almas y no como jueces y verdugos, como se sienten tentados a hacerlo quienes están animados por un celo amargo y no por el verdadero celo ("Declaración sobre la nueva misa y el Papa", de 8-11-79). ¿Quizás Ceriani acusaría a Mons. Lefebvre de ser “montiniano” por haber dicho aquellas palabras?

A esto hay que sumarle la falta de discriminación entre Iglesia católica e iglesia conciliar, que se distinguen pero no existen separadas, pues teniendo diversa causa final, formal y eficiente, tienen la misma causa material, como bien fundamenta el estudio de los Dominicos de Avrillé (a no ser que se declare uno sedevacantista, pero en la Radio no se atreven a decirlo claramente, al menos como posición oficial).

Creemos que puede justificarse la crítica a Mons. Williamson por no ser claro y tajante como Mons. Lefebvre respecto de la Nueva Misa (aunque no dice ningún error ni herejía en sus CE). Pero tiene razón el obispo inglés en alertar sobre el espíritu sectario y farisaico que se ve plenamente confirmado en estos artículos del P. Ceriani e incluso en la postura tomada por algunos blogs que se dicen de la Resistencia. En definitiva, cuidado con no deslizarse a un lado ni al otro. Firmeza doctrinal y mansedumbre deben ir de la mano. Verdadero celo vigilante sin caer en celo amargo. En toda la declaración de Mons. Lefebvre de 1979 está lo que debemos pensar acerca de la Nueva Misa, por encima de los posibles traspiés o enredos de unos y el espíritu farisaico de los otros. Recordemos que, como escribió Gómez Dávila: “El demonio nos venció, cuando permite que lo derrotemos con sus armas”.


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