“Vivamos la milicia del cristianismo con buen humor

de guerrillero, no con hosquedad de guarnición sitiada”.

Nicolás Gómez Dávila

martes, 22 de octubre de 2013

Los santos antiguos

“Cuando los santos antiguos vivían no parecían tan santos; ahora parecen santos porque están en el altar –pintados y arregladitos; eran simplemente hombres religiosos: algunos, bastante discutidos o fastidiosos.
1-Al hombre religioso este mundo le aparece como un espectáculo -lo mismo que al hombre estético.
2-La vida le aparece como una lucha –lo mismo que al hombre ético.
3-Pero le aparece como una lucha sin victoria –es decir, como un sufrimiento; y en eso se diferencia de los otros dos.
Además él se siente débil, en tanto que los otros se sienten sólidos y seguros, se sienten en un mundo sólido, en tierra firme; él está en equilibrio inestable. Cae cada dos por tres en un abismo, del cual sale braceando duramente; pero cuando sale a la superficie, se da cuenta que las olas en que vive son la realidad de la vida; y que la tierra firme de los otros es pura apariencia. Por lo cual puede contemplar esos dos mundos de los otros –el mundo de lo sensible y el mundo de la moral- con un poco de “humorismo”. San Ignacio decía que le gustaría andar por las calles de Roma desnudo, bañado en alquitrán y con plumas, como los “agiotistas” de aquel tiempo, para burlar del mundo y que el mundo burlara de él”.


Padre Castellani, “El placer y la vida estética”, en San Agustín y Nosotros.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...