“Vivamos la milicia del cristianismo con buen humor

de guerrillero, no con hosquedad de guarnición sitiada”.

Nicolás Gómez Dávila

martes, 1 de octubre de 2013

El hombre taciturno

Si estáis en compañía, admitid buenamente los unos el modo de solazarse de los otros. El hombre que nunca bromea, dice Santo Tomás, que no admite bromas y no favorece el juego o la distracción ajena, es un incivil y es molesto para su prójimo. Es imposible vivir siquiera un día con un hombre enteramente taciturno, decía Aristóteles.

      A. D. Sertillanges, La vida intelectual



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