La
estupidez no dispensa de pensar.
¡Ojalá
tuviera tantos oyentes como escuchas!
Al
derribar las estatuas, respetad los pedestales. Siempre pueden ser útiles.
¿Quieres
ahogar la voz de tu corazón? Conquista el aplauso de la multitud.
Cuando
griten: “¡Viva el progreso!”, pregunta siempre: “¿El progreso de qué?”.
Algunos
ven por los ojos como por una mirilla.
Lleva
un estandarte con colores de camuflaje.
Habla
sabiamente, el enemigo escucha.
El
mundo no está loco en absoluto, aunque no está hecho para la gente normal. Está
hecho para los normalizados.
En
la selva llevan cascos cubiertos con una red de camuflaje con hojas trenzadas.
Yo llevo gorro frigio cosido con cascabeles de bufón.
Cada
clase tiene su propia burguesía.
No
debes aserrar la rama sobre la que te sientas, a menos que quieran colgarte de
ella.
Hasta
su silencio tenía errores de lenguaje.
