PARA CONTRARRESTAR EL ODIO
Israel comienza su ciclo escolar con
clases de tolerancia
Menistro de Educación de Israel.
El
ministerio de Educación dedicará la primera semana del año a contenidos
relativos a la violencia, el racismo y la tolerancia. Durante el verano, hubo
muertes de no hebreos perpetradas por extremistas judíos.
El
Ministerio de Educación de Israel anunció hoy que dedicará la primera semana
del próximo año escolar, que comienza el 1 de septiembre en la mayor parte de
los distritos, a un plan de clases sobre la violencia, el racismo y la
tolerancia.
El ministro Naftali Bennett decidió que los primeros días de clase se
utilizarán para tratar estos temas luego de un verano marcado por ataques
terroristas sangrientos y retóricas racistas, incluyendo el asesinato de un
bebé palestino y su padre, en un atentado en Cisjordania el cual fue
probablemente perpetrado por extremistas judíos, y de un adolescente en el Desfile del Orgullo Gay de Jerusalén.
“En un país como el nuestro, la tolerancia no es un lujo. Es precondición de
nuestra existencia. Este año un estudiante
no volverá a clases porque fue asesinado por identificarse y marchar con sus
amigos en el Desfile del Orgullo. No podemos ignorarlo. No acordar está
permitido, incluso es algo deseado. Pero nunca levantar la mano”, remarcó en
una declaración.
El ministerio publicó la currícula para las clases en su sitio web. Esta se
enfoca a combatir el prejuicio, la incitación, la violencia y en la importancia de aceptar la diferencia.
Fue escrito con la violencia del verano en mente, dijeron los funcionarios. Además
incluye material para usar en cursos que van desde literatura a ciudadanía,
lenguaje e historia, y para días de conmemoraciones relevantes, incluyendo el
Día Internacional de la Tolerancia, el Día Internacional de Recordación del
Holocausto y otros.
TIERRA SANTA
Cristianos y palestinos protestan por
el muro israelí en Belén
El muro de
la “tolerancia”.
La Corte Suprema de Israel desbloqueó
la construcción de un muro de separación declarado ilegal por la Corte
Internacional de Justicia.
El Patriarcado Latino de Jerusalén se sumó a las críticas; señaló que las
excavadoras llegaron por sorpresa.
El
Patriarcado Latino de Jerusalén advirtió en un comunicado que, el pasado lunes
17 de agosto, "las excavadoras
israelíes llegaron sin anunciarse en propiedades privadas en Beir Ona, cerca
del Valle Cremisan, para reanudar la construcción del muro de separación",
por lo que "los vecinos de la zona se sorprendieron y sintieron el dolor
de la pérdida de alrededor de cincuenta de sus centenarios olivos que fueron
desarraigados", indicó.
Ante la reanudación de las tareas, el Patriarcado condenó "enérgicamente
esta operación israelí llevada a cabo, que no toma en cuenta los derechos de
las familias del valle, los derechos que estas mismas familias han intentado,
con valentía, defender ante la ley en la última década".
Asimismo, se unió "a la tristeza y la frustración de estas familias
oprimidas, y condenamos enérgicamente la injusticia cometida contra
ellos".
"La construcción del muro de separación y la confiscación de tierras de
las familias de la zona, son amenazas e insultos a la paz", aseguró.
Por último, el Patriarcado hizo "un llamado a las autoridades israelíes, a
la espera de la decisión sobre la petición presentada por las familias del
Valle de Cremisan a la Corte Suprema de Israel, hace unos días y a detener el
trabajo que se ha iniciado".
Enfrentamientos entre palestinos y fuerzas de seguridad israelíes.
Este miércoles, se registraron enfrentamientos entre palestinos y las fuerzas
de seguridad israelíes en Beit Jala, cerca de Belén, para intentar impedir que
Israel construya el tramo del muro de protección en el Valle de Cremisan. Los
manifestantes, sobre todo cristianos locales, aunque también había activistas
extranjeros, se reunieron para protestar contra la obra que comenzó el lunes,
tras años de dura batalla legal.
Los fieles intentaron ir a rezar entre los olivos que las excavadoras israelíes
estaban arrancando, pero fueron detenidos por el amplio dispositivo policial
desplegado en la zona. Un manifestante fue arrestado mientras intentaba plantar
un olivo ante una de esas excavadoras. Además, las fuerzas israelíes
intervinieron para dispersar un grupo que había empezado a cantar “Israel es un
Estado terrorista. No nos da miedo”.
La construcción del muro comenzó en 2002, en plena Intifada, con el objetivo de
proteger a la población israelí de los ataques procedentes de Cisjordania,
según defiende el Estado de Israel. De momento se han levantado dos tercios de
esa barrera, que debería alcanzar unos 712 kilómetros de largo. Los palestinos
lo llaman el muro del "apartheid" y es uno de los símbolos del
conflicto que afecta a Tierra Santa.
La obra dificulta la vida diaria de los ciudadanos palestinos, y se acusa a
Israel de utilizarla para trazar nuevas fronteras de facto: el recorrido del
muro se encuentra en un 85 por ciento en Cisjordania, aislando un 9,4 por ciento
del territorio palestino, según la ONU. Su paso por el sector de Beit Jala y el
Valle de Cremisan provocó una feroz resistencia de la comunidad cristiana
local. El caso suscitó muchas reacciones en la Iglesia ya que el muro afectaría
a dos monasterios salesianos y a las tierras de 58 familias cristianas.
La Corte Suprema de Justicia israelí había decidido bloquear el 2 de abril la
construcción del muro en esa zona y había pedido al Estado que cambiara de
trazado. El tribunal de última instancia acabó autorizando la construcción del
muro el 6 de julio, tras precisar que su dictamen de abril sólo se refería a
unos centenares de metros cerca de los dos conventos de la Familia Salesiana.
Los habitantes de Beit Jala, en su mayoría cristianos, se llevaron una sorpresa
el lunes al comprobar que las excavadoras israelíes empezaban a arrancar los
olivos al este de estas propiedades.
Los fieles cristianos protestan contra
la confiscación de sus tierras y la fragmentación de su espacio. Los ciudadanos
palestinos también acusan a Israel de aprovechar el muro para extender aún más
las colonias adyacentes de Gilo y Har Gilo, ilegales según la comunidad
internacional. El 9 de julio de 2004, la Corte Internacional de Justicia
determinó que la construcción del muro es ilegal y exigió su desmantelamiento.